miércoles, septiembre 05, 2007

Hellblazer #41 - Hábitos peligrosos

Iba a atormentaros con una actualización sobre el racismo que hay en el número 1 de "Los Pitufos" (y tranquilos, probablemente esa sea la siguiente actualización, os gustará, ya vereis) pero hoy ha llegado un momento que esperaba hace mucho tiempo.

Muchos conoceis a John Constantine, ¿verdad? El más cínico, mordaz, farolero, y, en definitiva, bastardo de todos los antihéroes que han pasado por el comic. Algunos sabeis que tiene su propia serie de comic, Hellblazer, pero la mayoría habeis tenido la oportunidad de ver la película "Constantine" en vuestros mejores cines... Aunque con que la hubieran puesto en los cines más cutres, habría bastado.
La peli, a mi me pareció entretenidilla. Punto. Como adaptación de un comic es una basura, con todas las letras. El diablo NO es ese sucedáneo de Abruzzi de Prison Break. El angel Gabriel NO es ese sucedáneo de David Bowie. Constantine NO es rubio, NO usa una pistola-crucifijo. Constantine es mil veces más bastardo de lo que Keanu Reeves podrá aparentar nunca.

Y por lo más importante de todo, Constantine es inglés. ¿No os parece importante? La esencia de Constantine es británica. Constantine es lo más puramente británico que hay en el comic. Sus primeras aventuras (aunque en su caso es, cuanto menos, raro, llamarlo así) durante la "dictadura" de Margaret Tathcher marcaron una época. Era un Londres oscuro, muy oscuro, marginal, de suburbios. Desde luego NO era Norteamérica. Aunque algunas de las mejores historias, de las que hablaré en otra ocasión, están ambientadas allí.

-Breve resúmen: la cuestión es que por fín ha llegado el momento que llevo tanto tiempo esperando: la nueva etapa de Planeta DeAgostini (benditos sean) que ahora se está haciendo cargo de todas las series pertenecientes a la línea vértigo, por fín ha llegado al número 41 de la serie regular de Hellblazer, inencontrable hasta el momento, pues sólo había sido editada hasta ahora por la difunta Zinco. Por aquel entonces yo no sabía ni lo que era un comic, y aún usaba el biberón (aunque también es cierto que el biberón no lo dejé hasta una ya avanzada edad).

¿Por qué es tan importante el número 41? Porque con el empieza la saga "Hábitos peligrosos", el arco argumental en el que está MUY LIBREMENTE inspirada la película.

El comic comienza. Constantine en una mesa de bar, sus eternos cigarrillos Silk Cut, y bebida. Algo normal y diario, en lo que a el se refiere. Y entonces: "Todo sigue viviendo. Todo menos yo. Me muero. Y nunca imaginé que fuera a ser así." Hace unos días Constantine se despertó y vomito sangre. No sólo sangre, era asqueroso, era algo más. Se acojonó. ¿Sería el demonio Nergal, que tiempo antes había vertido su sangre en la de John? ¿Algún demonio le estaría puteando? ¿Cual de las mil posibilidades demoníacas andaba tras de él?

Pero John va al medico. John lleva fumando 30 cigarrillos al día desde que era un adolescente. John Constantine ha escapado del infierno innumerables veces. Pero tiene cancer de pulmón terminal. Está cagado de miedo, y sabe que esto no se vence con magia, estas cosas están al margen de los hechizos, del vudú. Y acude a la única persona que le puede ayudar, su amigo Brendan, uno de sus pocos amigos que siguen vivos (recordemos que toda la gente que se acerca a Constantine suele morir horriblemente, y, de hecho, los fantasmas de sus amigos muertos no dejan de atormentarle).

Brendan no sólo no puede ayudarle, sino que le confiesa algo. Él también se muere. Lo que John es al tabaco, Brendan lo es al alcohol. No pasará de esa noche. Así que hacen lo que toda persona en su sano juicio haría en su lugar. Beber toda la noche. Brendan le enseña a John su interminable colección de bebidas, vinos... Y realiza un hechizo muy especial. Le muestra a John una especie de pequeño manantial bajo su casa, por el que pasó San Patricio. Por lo tanto, es agua bendita. Pero el hechizo es más estúpido. Brendan convierte el agua bendita en auténtica cerveza negra. El hechizo durará mientras las velas estén encendidas.

Beben durante horas, hasta que Brendan, poco antes de la medianoche, comienza a apagarse, comienza a morir. Y llegamos al...

-Mejor momento: Brendan ha muerto. John Constantine va a salir de la casa, cuando en el umbral de la puerta, se encuentra con el Diablo. Constantine está aterrado. El Diablo le vacila, recordándole que tiene las almas de todos sus amigos, y la de su padre. Y le cuenta que viene a por el alma de Brendan, quien, a cambio de su alma, pidió poseer las mejores bebidas existentes. Y Constantine no va a permitir que el Diablo tenga su alma también. "Lamentarás haberme hecho cabrear, pedazo de mierda", piensa el mago.

El Diablo le confiesa a Constantine que Brendan, creyendo ser muy listo, añadió una norma a su contrato. El Diablo debería recogerle antes de las 12 del día de su muerte, de lo contrario, su alma iría al cielo. El Diablo piensa que Brendan es estúpido. Constantine le recuerda al Diablo que son las 12 menos 5, y el Diablo alardea de que no tiene prisa, hay tiempo suficiente.

Así que Constantine invita al Diablo a una cerveza.

Diablo: "Señor Constantine, es muy astuto. Se merece tomar una copa con el Diablo."

Constantine: "A su buena salud, señor."

Diablo: "Así sea."

Diablo: "Espléndida. Esto estaba tramando el viejo tonto, ¿Hmmmm? Cerveza negra mágica..."

Constantine: "Si. Las velas mantienen el hechizo, ¿sabe? Evita que la cerveza vuelva a convertirse en agua bendita."

Diablo: "¿De veras...? ¿QUÉ?"


Y Constantine sonría con una cara de bastardo antológica, tira las velas al suelo, y mientras el Diablo grita de dolor, rompe una botella por la mitad y comienza a rajarle, y finalmente tirarle al pozo del agua bendita. "Lo logré, amigo. Te he salvado el culo. Y el alma."

Constantine no solo ha conseguido timar al Diablo por primera vez (no es la única, a partir de este momento el odio del diablo hacia Constantine no tendrá límites) sino que ha salvado el alma de su amigo Brendan, y ha tomado una decisión, no va a morir, tiene que moverse, tiene que hacer algo. Pero eso ocurrirá en los siguientes números de "Hábitos peligrosos", en los que veremos hasta dónde está dispuesto a llegar Constantine para salvar su vida.

-Razones: Garth Ennis (Preacher, War Stories) es probablemente el mejor guionista que Hellblazer vaya a tener nunca, superado tal vez por Brian Azzarello (100 Balas, leedla YA), no sólo por su capacidad para escribir historias sumamente retorcidas, como ha demostrado en Predicador (Preacher) otra de las series bandera de la línea Vértigo, sino porque convierte en "interesante" todas las series que toca. Todo lo que ha escrito Ennis es cómo una leyenda urbana, piensas "mierda, esto seguro que lo ha hecho alguien de verdad" y, como yo, necesitas contarle la historia a alguien, que seguro acabará diciendo: "moooola".

También vale la pena leerlo para conocer lo esencial de Constantine, y para darse cuenta de que, hasta en las situaciones más desesperadas, sigue siendo un bastardo. "Un bastardo a las puerdas del infierno.

Y aquí teneis un regalito, para que podais leer la historia entera: http://comics.vox.com/library/post/hellblazer-hábitos-peligrosos.html

2 Comments:

Blogger Jorge said...

Ni conocía el cómic ni he visto la peli, aunque sé que se dijo que olía a caquita.
Los antihéroes vomita-sangre siempre dan juego, y más si arrastra a la muerte a sus amigos, interesante, interesante xD.
Salutes.

1:09 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

Bueno, he sido un poco pardillo pensando que iba a tener más de un comentario (gracias Jorge, siempre, luego empezamos el tema de debate "cuando los mundos chocan" que promete ser muy interesante.

Ahora que ya ha terminado la "ooooh feria" actualizaré pronto.

2:38 p. m.  

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