sábado, febrero 16, 2008

¡Oh Capitán, mi Capitán!

Ayer fue un buen día para mí. Así como lo ha sido hoy. No ha sido porque haya sacado matrícula de honor en algún examen (¡ja!), me hayan entregado las llaves de la ciudad, ni haya descubierto la vacuna contra algún tipo de enfermedad (por cierto, y esto va en serio, enhorabuena para los fuera de serie que han encontrado la vacuna para el cáncer de cuello de útero… sois la gente que hace del mundo un lugar de la leche, gracias.)

¿Queréis saber por qué estoy feliz? ¿De verdad?

HA MUERTO EL CAPITÁN AMÉRICA (¡¡POR FÍN!!)
La gente que no está familiarizada con el mundo del cómic, ve al Capitán América (a partir de ahora ‘Capi’) como un fantoche ridículo, un superhéroe que no debe ser tomado en consideración.

Si supierais la verdad…

Gente, el Capi es a los comics Marvel lo que Superman a los comics DC. Es lo más. Es el más sabio. Es el que hace lo correcto. Es el que dirige los supergrupos. Es el que hace que cuando Spiderman duda (es decir, día si, día también), se pregunte “¿qué haría ÉL en mi lugar?”

Por supuesto, eso sólo ocurre en Estados Unidos, entre superhéroes, y entre fans del Capi de fuera de los USA, gente que, dicho sea de paso, nunca entenderé. El Capi, al igual que Superman, es un icono potenciador del patriotismo americano. Ojo, que respeto el patriotismo, pero me parece que todos tenemos el mismo concepto del americano:

Es estúpido, exagerado, y estúpido, otra vez.

Pero el Capi es más estúpido y exagerado que Superman. ¿Por qué? Porque Superman es tratado como un dios en el mundo del comic, pero joder, al menos él es el maldito superhéroe más famoso de su universo. ¿Y el Capi?

El Capi es un estúpido excombatiente de la Segunda Guerra Mundial (que mejores motivos para que un americano se sienta orgulloso) al que inyectaron un suero, se puso TERNESCO, porque no hay otra palabra para esos pechos siliconados a los que llama pectorales, y hala, ¿cómo hacer que llegue a nuestra época, y no cargarnos toda la continuidad de los comics? Pues lo congelamos en el hielo. Venga ya, preferiría que hubiera venido de otro planeta.

Pongámonos en situación: Spiderman (o la Cosa, o Hércules, o Thor, o Iron Man, o Coloso, o Hulka) es más fuerte que él. Spiderman (o otros tantos) es más ágil que él. Spiderman y otros 50 personajes Marvel son más inteligentes, luchan mejor, etc, etc.

Pero todos los superhéroes le respetan. Toda América le respeta. Y lo grave es que esto es cierto tanto en los comics como en la realidad. Porque representa el Sueño Americano. Porque viste los colores de la bandera americana.

Acercaos, amigos extremistas islámicos, vestíos con el rojo, el blanco, y el azul, y podréis atentar impunemente contra el pueblo estadounidense: “-Mamá, mamá, ese hombre con barba y turbante tiene unos tubitos rojos con mecha atados a la cintura…” “-Calla hija, lleva nuestros colores, es un Auténtico Americano.”

Virgen santa.

Por eso voy a comprar el tomo “La muerte del Capitán América” (12 euros, Panini Comics), al igual que compré el tomo de “The death of Superman”. Porque, aunque resucite dentro de 2 o 3 meses, habrá valido la pena ver morir por fin a un personaje tan penoso. Bueno, por eso, y porque los guionistas y dibujantes del tomo son la repanocha, y además han resucitado a Ojo de Halcón (ea, también tengo derecho a alegrarme cuando un personaje que me mola resucita, ¿no?).


Pero, queridos amigos, hoy tengo otros motivos de alegría. Alegría melancólica. Tengo que anunciaros que, tras 12 años…

Dejo los comics de superhéroes.

Si, y no me ha costado nada. Hace un año o año y medio, ya di por perdida a la Patrulla-X y a los X-Men, por CANSINOS. Pero paso de todos. De las 3 series de Los Vengadores que se acaban de sacar de la manga, de Iron Man, de Hulk, de Los 4 Fantásticos. Y a los de DE no me pienso ya ni acercar.

Por Dios, todas las series son iguales: “oh, una alineación inesperada en el equipo”, “oh, un romance inesperado en el equipo”, “oh, ahora vienen unos guionistas que le darán una atmósfera más oscura a la serie”, “oh, ahora estos guionistas se fijarán mas en la personalidad individual de los personajes”, “oh, Magneto no estaba muerto, y ya van 4…”, “oh, ahora Nosequién ha muerto…”

TODOS LOS PERSONAJES HAN MUERTO Y RESUCITADO. TODOS SE HAN ENFRENTADO CON TODOS. YA HAN OCURRIDO LOS CAMBIOS DE ALINEACIÓN MÁS ABSURDOS POSIBLES. TODOS LOS VILLANOS SE HAN VUELTO HÉROES Y VICEVERSA. TODOS LOS GUIONISTAS Y DIBUJANTES HAN DADO UN GIRO RADICAL A TODAS LAS SERIES.
Y ESTO LLEVA OCURRIENDO 40 AÑOS, Y SEGUIRÁ HASTA QUE YO TENGA 80, DEJAD DE MAREAR LA PERDIZ Y HACER ALGO NUEVO, COJONES.

Me retiro. A partir de ahora busco historias originales, sólo me basta con eso. Bueno, y le concedo la amnistía a Spiderman, que es el único que lleva una vida medianamente lineal. Eso sí, como hagan que Peter Parker y Mary Jane se separen, le declararé la guerra a Marvel, y, por supuesto, no volveré a comprar ningún comic de esa editorial. Dejo aquí escrita mi palabra como testimonio.