lunes, marzo 16, 2009

...que me pregunten "¿Qué estás leyendo?"

Esta vez, la "cosa que odio" es peliaguda. No es exáctamente algo malo, o de mal gusto. Simplemente es algo altamente irritante en ciertas ocasiones. Y es que no soporto que alguien con quien no tengo mucha confianza me pregunte "¿qué estás leyendo?".
Y esto es más insoportable (si cabe) cuando no es una persona que suela leer. O mejor aún, que no lea en absoluto. Lo que digo parecerá lo más tocapelotas y tiquismiquis del mundo, pero no: si un amigo/a me pregunta, se que me interesa, y lo digo:

"Pues na, lo vi en Londres, me moló la portada y el nombre del autor me gustaba (inciso: elijo la gran mayoría de los libros así), y ha resultado ser la leche, es un poco tipo El Señor de los Anillos pero en más realista".

Si la persona que me pregunta lee mucho o es friki, le diré:

"Buah, es como Mundodisco, pero en más serio. Supongo que los libros de Dragonlance deben ser de ese estilo, aunque no lo se. Es muy realista. Los personajes están tratados de lujo, son super interesantes..."

¿Pero que pasa cuando esa persona no sabe ni que compraste libros en Londres, ni qué es Mundodisco ni Dragonlance, ni la lectura es uno de sus hobbies, ni le importa UNA MIERDA lo que estás leyendo? Pues pasa que esa persona probablemente te esté preguntando por preguntar, porque no hay otra conversación más a mano en el hábitat en cuestión (ene ste caso, un aula de la facultad). Esa persona, COMO MUCHO, está esperando que le contestes:

"Pues estoy leyendo Los Pilares de la Tierra/Ángeles y Demonios/El Niño del Pijama de Rayas".

Para poder conetstar:

"Vaya, yo lo he leido/no lo he leido/lo voy a leer y me ha gustado/no me ha gustado/¿que tal está?" (Ojo, mi máximo respeto a esos libros y a todo aquel que los lea).

Pero, ¿no te has dado cuenta de que al día aparecen 500.000 libros? ¿Que hay mil de cada género y 400.000 de los que nunca oiremos hablar? ¿Por qué preguntas, si te voy a contestar

"pues estoy leyendo The Blade Itself, primera parte de la trilogía The First Law, de Joe Abercrombie"

y tú sólo me vas a contestar

"ah, vaya"

y te vas a dar la vuelta?
Pregunta cuando estés interesado/a de verdad, o haz como mucha gente (hay a quien esto le molesta, a mí personalmente no), que cogen el libro, miran la portada, y te dejan leer sin decir nada. Además: ¿EL HECHO DE QUE ME PONGA A LEER, CUANDO ESTOY EN UNA CLASE REPLETA DE GENTE, NO TE HACE PENSAR QUE YA HE DESCARTADO LA OPCIÓN DE HABLAR?
Se que algunos me comprendéis y a otros os doy un poco más de asco. No os culpo.

domingo, marzo 08, 2009

21 (gramos, Black Jack, lo que queráis)

Supongo que esto le importará a poca gente, así que hago esta entrada sólo para enseñarle a Alex lo que me han regalado por mi cumpleaños, así me ahorro explicárselo cutre y malamente y además puede ver unas foticos y tal. Los demás podéis insultarme mientras, si queréis.
Primer regalo, por Rosa y Angela trrrrrrr (redoble de tambor):

Un librico en edicion preciosaca, bastante tocho, con ilustraciones del mismo que hizo el libro de ilustraciones de Mundodisco (no se si es Ron Kirby, el mismo de las portadas, pero vamos, que es un máquina, los dibujos tienen muchísima personalidad). El único fallo es que no esté escrito íntegro por Terry Pratchett, aunque a saber si sigue en condiciones de escribir, el pobre... Ains. Pero por lo visto la tal Jacqueline Simpson es una experta en historia y folklores del mundo, así que ya veremos que nos depara.
El segundo y tercer regalo, de Elena, trrrrrrrr:


¡Mi cuarto pack de Star Wars: Orden 66! Y el que más ansiaba, oiga. Obi-Wan treintañero, bastante mejorable y con un cuerpo que admite poca postura, pero el ARC Trooper... ¡Qué decir de él que le haga justicia! El mejor de los 4 que tengo, de largo, y además, la figura que hay en mercado que más se acerca al ARC Trooper Commander Fordo, es decir, el Capitán cañero de las pistolas de la serie de dibujos (salvo la figura de la season 3 de los muñecos de la serie de dibujos en cuestión. Si alguien lo encuentra, que me diga donde).

"Misterio, emoción y riesgo" del gran (por motivos varios) Fernando Savater, y ahora grande por un motivo más. Este libro es una Biblia Freak. Quinientas páginas repasando todas las novelas, comics y películas de ficción, aventuras, y en definitiva, lo que pone en el título. Todo ello sin documentarse ni mierdas, hecho a base de anécdotas personales. Desde Daniel Defoe a Sherlock Holmes. De los Hermanos Marx a Harry Potter, pasando por Alien. Una burrada. Quiero ser como él de mayor, y sobre todo, quiero tener un despacho como el suyo:

Y ahora, el cuarto regalo, de mis hermanillas Elvi y lau, trrrrrrrrr:

Ryuk, el shinigami de la seriaza manga Death Note (si, ahora hasta el más tonto hace shinigamis) que por fín ha salido en tamaño medio (ni la edición de 10 centímetros-demasiado-cara-para-ser-tan-pequeña, ni la edición de lujo soy-una-maravilla-pero-tendrás-que-hipotecar-tu-vida-para-pagarme) que, como habréis visto lo que sepáis de muñecajos, está muuuuy bien. No es tán increíble como las de Bleach (podría mejorársele el acabado de pintura y pulir más algunas partes de plástico), pero los materiales son geniales (los detalles de la ropa, pelo, manos y brazos son de plástico blando y le dan bastante realismo. Vamos, que a los que os guste Ryuk, fliparéis, pero el resto de humanos diréis "que feo".

Y, finalmente, el quinto y último regalo que he recibido: un auténtico cubata de Jack Daniels con Coca-Cola, cortesía de Rafael Patricio López Moreno. Un grande.

Nada más. Me voy, que esto sólo es una actualización informativa, tengo sueño y bla bla bla. Para la próxima, mini análisis de Watchmen. Y recordad, ya disponible en internet el nuevo disco de The Decemberists: Hazards of love. El día 31, "Cosas que pasan, que no pasan y que deberían pasar" de El Chojín (con 30 canciones, ingreíble). Y EN MAYO, NUEVO DISCO DE MAXÏMO PARK.

Saludos. Poneos traje.

martes, marzo 03, 2009

Prólogo

No me puedo creer que lo haya vuelvo a retomar. Si este blog es algo, desde luego es inmortal. Han pasado aproximadamente unos seis meses y medio, durante los que no me he tomado lo de escribir aquí muy en serio, pero hay algo que me ha hecho volver, lo reconozco. Tal vez sea porque Mariano me dijo ayer que le había hechado un ojo. Para aquellos que tengáis un mínimo de interés en lo que escribo, aqui tenéis el prólogo de la nueva novela. La mayoría no sabéis que esto sigue vivo, pero como siempre empezaré aquí mi obra nueva. Si al leer esta introducción os habéis puesto tensos, no sufráis. Estoy obsesionado con el rap y la he escrito en verso. xD.
Si, estoy enfermo (además, no es "verso", simplemente rima, pero nadie es ferpecto). Aquí os dejo el prólogo de la futura segunda novela (digamos que estará lista a finales de 2010 o así, proximamente en un archivo WinZip a través del Messenger).
Y recordad, en Marzo, décimo disco del Chojín (lagrimita).
El hombre de la silla estaba recibiendo una paliza de muerte, pero podría haber sido peor. Podría haber sido yo.
Es cierto que en ese momento habría dado cualquier cosa por estar en su lugar. Supongo que todos pensamos cosas así de estúpidas tarde o temprano. Si hubiera sido yo aquella persona con la cara hinchada, de la que manaba tanta sangre que los puñetazos resbalaban, al menos habría tenido que preocuparme exclusivamente por mi vida. Nada más. Aguantar un rato y, tal vez, cuando me hubiera desmayado, habrían dejado de golpearme y me habrían tirado en cualquier contenedor de basura.
Pero como he dicho, no era yo.
Cuando vas a hacer algo que va a cabrear mucho a alguien, debes hacerlo solo, o al menos con gente de fiar, que sepa cuidarse de si misma. Porque si les pillan, da por hecho que les torturarán. No para que hablen, sino para que tú hables.
Habíamos acordado aguantar, pasara lo que pasara. Éramos jóvenes, estábamos en forma y teníamos lo que había que tener. No íbamos a echarnos a llorar como esos pardillos en las películas, esos a los que llevaban a un sótano oscuro, les ataban a una silla, les enfocaban con una lámpara, y cantaban ópera a las tres bofetadas. Pues bien, nos habían llevado a un sótano oscuro.
Pero como ya he dicho, no era yo el que estaba atado a una silla, ni al que enfocaban con una lámpara. Ni mucho menos el que recibía las bofetadas. Puedes tener el valor suficiente para jugarte la vida, pero nadie tiene el valor suficiente para jugarse la vida de otra persona.